Una vieja amiga me
dijo, “Todo nos vuelve súper individualistas siendo que no nos gusta estar
solos”. Y tiene razón, es una triste realidad. lunes, 16 de septiembre de 2013
Paradoja
Una vieja amiga me
dijo, “Todo nos vuelve súper individualistas siendo que no nos gusta estar
solos”. Y tiene razón, es una triste realidad. jueves, 27 de diciembre de 2012
Despedida
viernes, 2 de noviembre de 2012
Problema de códigos
A
menudo cometemos el error de pensar que aquellas que son nuestras amigas tienen
los mismos parámetros de amistad que nosotras, y por eso damos por sentado muchas
cosas. Olvidamos que no es así, que cada persona tiene una noción distinta de
cómo deben ser las cosas, y nuestras amigas no son la excepción. sábado, 4 de agosto de 2012
La clave
martes, 17 de julio de 2012
Las cosas cambian

jueves, 5 de enero de 2012
Ponerse en tu lugar...

Una amiga trata de entender, escuchar y empatizar con tus emociones para poder apoyarte, aconsejarte y consolarte si es que lo necesitas, que de seguro así es, pues para algo le cuentas lo que sientes.
Una amiga siempre querrá lo mejor para ti, siempre querrá verte feliz, por eso no te atacará, no te presionará, si no que tratará de aliviar tu angustia o vivirla junto a ti para que te sientas acompañada en cada paso que das. Jamás disfrutará echándole más leña al fuego pues sabe que las intrigas solo te causarán más daño y sembraran solo dudas, siendo que necesitas certezas y no confusión.
Una amiga no juzga, al contrario está contigo alentándote para ir tras lo que quieres, te da ánimo para que logres tus metas y también está para recogerte si es que caes en tus intentos.
Una amiga no te da falsas esperanzas pero tampoco destruye las que tienes. Una verdadera amiga se olvida un poco de si misma para apoyarte en lo que crees que es mejor para ti, mientras esto no atente en tu bienestar. Una verdadera amiga conoce tus alegrías y penas pudiendo comprender las magnitudes de tu sentir y no necesitando que te tomes el tiempo para explicarlas, pues conoce tu historia.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Inestabilidad

Las múltiples contradicciones y las mentiras te hacen pisar un terreno frágil, no sabes lo que vas a encontrar, no sabes que esperar, no sabes que creer, no sabes en qué confiar. Hay tantas palabras que parecen salir con tanta facilidad y con tan poco sentimiento que no te dejas de sorprender. Pero no se puede pedir que todos valoren lo que para ti tiene valor. Hay quienes dicen sentir algo que no saben en verdad lo que es, pero no es su culpa.
Creo que cuando dejas de admirar a un amigo/a, cuando se te cae la imagen que tienes de él y sientes que por mucho que lo defiendas es verdad lo que dicen, la amistad deja de ser la misma. Sobre todo si se ve perjudicada la confianza, porque no puedes estar dudando de las palabras de un amigo, ni contándole historias a medias. No se puede tener un amigo a medias.
Se supone que una amistad es un compromiso donde en general sientes que tienes a una excelente persona velando por ti y que merece que le pasen todas las maravillas del mundo. Es alguien incondicional, comprensivo, preocupado, que incluso se olvida un poco de si mismo por acudir en tu ayuda cuando lo necesitas. Alguien que siempre está dispuesto a escucharte aunque sea un problema tonto o el mismo de siempre. Un amigo quiere verte feliz, no desea incomodarte, desea entenderte y hacer que sepas que pase lo que pase podrás contar con él.
Cuando consideras a una persona como un amigo sientes que lo conoces totalmente con sus defectos y virtudes, te da alegría compartir con él, innatamente lo cuidas porque obvio, lo quieres. Pero si sientes que no lo conoces tanto cómo creías. Si te defrauda. Si ves que era de aquellos que piensa que la amistad se mantiene de forma espontanea y a todos les dice lo mismo que a ti como un discurso repetido. Si actúa de forma errática, que te confunde y que no puedes explicar, actitud que ni admite porque parece que no se da cuenta de lo que hace. Si bien no te hiere directamente pero simplemente su forma de ser no te permite confiar… esa persona no puede ser tu amiga.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Olvídate un poco de ti...

Cuando uno se acerca a una amiga en busca de apoyo, consuelo, aliento y comprensión no siempre lo encuentra. Porque a veces ellas te juzgan más de la cuenta, echándole más leña al fuego, haciendo que en vez de sentir un alivio al desahogarte y tener una ayuda al poder confiar tus sentimientos, todo se convierta en un ataque donde debes dar un sin fin de explicaciones. Esto te obliga a guardarles secretos y esa no es la idea de una amistad…
Uno tiene que tratar de ser lo más empática posible, orientarlas bajo tu verdad sin olvidar que la decisión final la tiene ella, porque no pasa por mí lo que le sucede. Uno como amiga tiene que ver que ella se sienta bien según sus parámetros, escucharla antes de responder u opinar a través de nuestros prejuicios. Igual es difícil, porque uno se involucra tanto con la vida de tu amiga y como la quieres y te preocupa su bienestar, no quieres que salga dañada. Entonces en vez de hacerla pensar con sutileza, la retas cuando se equivoca, lo que no está bien. Pues si ya se siente mal no necesito hacerla sentir aún peor… no debo olvidar que yo estoy para que sepa que nunca la dejaré sola aunque se caiga mil veces, porque yo estaré para recogerla, para ayudarla, para que aprendamos, para cuidarla, para que reflexionemos porque la quiero ver feliz.
sábado, 27 de agosto de 2011
Confianza...

La confianza no solo es evidente cuando uno se atreve a contar un secreto, sino que también lo es cuando simplemente haces. Cuando actúas sin pensar y dejas que todo fluya. Esto es porque te sabes importante, necesitada, apoyada y querida. Entonces te sientes libre de acercarte, de abrazar, de bromear, de hacer el ridículo, de llamar a cualquier hora, de decir cualquier cosa, de hacer tema cualquier tontera. En cambio, cuando todo es ajeno y distante, no te atreves a casi nada, porque sientes que tus acciones no serán bien recibidas, lo que te obliga a medirte en todo… lo que hace que se aburran juntos porque muchas veces parece que no hay tema, como si estuvieran forzados a compartir. Pero nadie te obliga a relacionarte con alguien, tú eliges a quien quieres cerca y es lógico que alguien que te hace sentir incómodo o pauteada no fuera la mejor elección. La idea es poder ser natural con todos, pero no siempre se puede, ya que a veces falta vencer ese miedo, ese abismo que solo se puede cruzar confiando.
domingo, 7 de agosto de 2011
Silencios…

A veces es difícil hablar. Pero tarde o temprano llega el momento para dejar de ser víctima o mártir, exigir lo que se necesita y gritar lo que molesta.
Lamentablemente si no hablas y eludes tus problemas con alguien nunca encontraras una solución porque ¿cómo el otro arreglará algo que no sabe que te molesta o te duele? En cualquier tipo de relación se producen problemas por mil causas posibles y el no hablarlas lo intensifica. De hecho muchas discusiones de parejas son producto de problemas que se han alojado en silencio y que estallan mucho tiempo después.
El silencio excesivo en la pareja puede alejar, porque ese otro que sabe y percibe que se le esconde algo lo abraza la inseguridad. Por eso está expectante de cómo reaccionar al ignorar lo que su pareja necesita, teniendo muchas veces que adivinar lo que siente para no pasarla a llevar. Ahora esa falta de comunicación que recibe no se da necesariamente por falta de confianza, si no porque tal vez quien calla no quiere herir a quien quiere o le da susto mencionar en voz alta un problema que no quiere asumir y que cree que no tiene arreglo, lo que acabaría con su relación…
sábado, 16 de julio de 2011
¿Neutral o desleal?

Cuando hay un conflicto entre dos amigas ¿Qué hacer si uno está al medio? Puedes no tomar partido por ninguna y ponerte al margen de la situación, siguiendo normalmente la relación con ambas, solo alentado a que arreglen sus problemas sin emitir juicios o abanderarse con alguna posición radical. Porque en los conflictos ajenos no hay que meterse, cada una tiene su versión con algo de razón y de culpa. Al final, solo ellas saben bien lo que pasó, lo que entendieron, lo que sintieron. Es su pelea y una tercera cercana a las dos solo puede intensificar más las cosas. Pero ¿cuál es el precio de ser neutral?
Ser neutral también se puede interpretar como ser desleal por no apoyar a tu amiga sabiendo que la otra la dañó. Pero la verdad son ambas las dañadas, ya que en general es acción y reacción. Nadie ataca por nada… No puedes elegir entre amigas aunque compartas una opinión con una, no puedes darle la espalda a la otra, porque ambas son importantes para uno, por algo son tus amigas. Elegir es decidir, preferir e inclinarse hacia una antes que a la otra y eso no está bien. Nadie te puede obligar a escoger en medio de una pelea entre ellas, porque su pelea no tiene nada que ver con la amistad con uno. Por eso mismo ellas no pueden prohibirte juntarte con la otra, ni hacer que te sientas como una traicionera por hacerlo, compartir con tu amiga no es apoyar ni refutar lo que hizo es simplemente seguir con tu amistad.
jueves, 30 de junio de 2011
Pelambres...

Las amigas ayudan, orientan, apoyan, escuchan, protegen, animan, nadie habla de que también juzgan a las espaldas. Pero sucede sobre todo cuando son parte de un grupo, siempre se comenta de la que no está. Sin embargo, poner al día o dar opiniones de lo que está haciendo la otra no es malo, a menos que sea en su contra, cuando hay una doble intencionalidad por celos, envidia, rencor, desconfianza es grave. Porque las amigas no debieran sentir algo así, ni deberían juzgarte a tus espaldas, si tienen algo que criticar lo deberían hacer de frente, porque es obvio que no tienen que aplaudir todo lo que uno hace, pueden estar en desacuerdo pero no por eso pueden juzgarte, porque para eso está el resto de la gente, no tus cercanos.
Dueños de tu verdad

¿Qué sentirán los famosos cuando las personas hablan de sus vidas y sentimientos como si estos fueran expertos y grandes conocedores del tema? ¿Qué pensarán cuando ven su vida en la tele? ¿Puede un extraño saber más de sus vidas que ellos mismos? ¿Cuánto de lo que se dice será verdad?
Está claro que no hay que ser famoso para que hablen de nosotros. Uno como simple mortal puede ser tema, porque así como es imposible no comentar de otros, a esos otros también les resulta imposible no comentar de uno. Pero es incomodo saber que hay quienes creen que manejan nuestra vida a la perfección, porque eso no es así, aún cuando nuestras palabras sean testigos de lo que afirman, no significa que comprendan o dimensionen de lo que hablamos. No hay que olvidar que entre las palabras y la interpretación de estas puede haber un gran desvío, además hay que considerar que uno cambia de opinión y a veces habla sin pensar…
En ocasiones se da el pie para que comenten de uno y eso es abrir una puerta difícil de cerrar. Pero al mismo tiempo es difícil guardar silencio, aunque es lo mejor, a menos que se desee escuchar cómo hablan y juzgan tus relaciones, tu familia, tus amigos, etc. O a menos que se sepa que se le habla a alguien realmente de confianza, alguien que quiere lo mejor para uno como por ejemplo una amiga/o.
Nadie tiene derecho de juzgar, menos aún cuando no se trata de ellos, cuando es un asunto que no les incumbe porque lo que saben es tan solo lo que creen saber, es decir, no saben realmente de lo que hablan, son solo impresiones.
Es sorprendente y revelador percibir cómo los otros te ven sin saber que los ves…
jueves, 19 de mayo de 2011
Problemas comunes entre amigas…

En un contexto donde estamos envueltos en la rutina, respondiendo a las responsabilidades mecánicamente, olvidándonos y postergándonos, por culpa del tiempo que siempre parece estar justo. Es comprensible que olvidemos hacer un seguimiento a las amigas que no vemos día a día, damos por entendido que pueden sobrevivir solas en su mundo. Más aún si no se acercan a decirnos que nos necesitan o que tienen un problema. Esta situación genera miles de inconvenientes… porque se da para cuestionar la amistad, sintiéndose solas porque esperan un interés que no llega. Ahora muchas veces no llega por una falta de sentimiento, es porque la rutina nos consume y nos hace difícil poder manifestar constantemente interés y preocupación, pero tampoco es imposible…
Cuando la rutina las separa hay que aprender a llevar la distancia física sin dejarse estar, sabiendo cómo están y en qué andan, dejando en claro que pueden contar con uno, que tan solo tiene que decirnos que nos necesitan. Ahora este sentimiento de dejación no solo se da cuando la rutina las aleja, sino también cuando pareciera que solo la rutina las une…
Otro problema es que pareciera que a veces ya no hay paciencia para escuchar a la otra repetir una y otra vez el mismo problema… eso puede suceder porque a veces uno siente que carga con los problemas de ella, producto de lo mucho que nos importa su bienestar y nos duele ver que se equivoque siempre en lo mismo… Pero no hay que pretender hacerse cargo de problemas ajenos, no solo porque sea agotador al verse impedido de solucionar las cosas, ya que están fuera de nuestro alcance, si no porque nuestra misión como amigas es ayudarle a que ella los cargue de una mejor manera, pues solo ella es la protagonista de su historia.
En ocasiones falla el ser lo suficientemente empática con lo que le afecta a tu amiga. Pero hay que esforzarse y tratar de darle la importancia que ella le da a lo que le duele o lo que le alegra, una vez que se dimensiona ese sentimiento y se entiende un poco la situación que ella vive, se pueden dar consejos y un apoyo pertinente. La empatía es difícil cuando el lazo de amistad se da en personas tan diferentes, con unos intereses totalmente distintos. Sin embargo, igual se puede tratar de acercarse a la realidad de la otra, si no es por la misma experiencia, buscando cosas parecidas que nos hagan entender más a esa amiga que quiere nuestra comprensión para celebrar, comentar o llorar…
Otra cosa que se presta para sentimientos encontrados es la falta de comunicación “sincera”. Por eso hay que ser enfática en decir que se está mal cuando se está mal, decir que se necesita más apoyo o atención si es que así lo sienten, no debemos esperar a que se interesen, que adivinen entre palabras o descubran entre omisiones o mentiras lo que realmente sentimos…
Y finalmente hay que conversar los problemas antes que se acumulen, porque muchas veces hay mucho dolor de puros malos entendidos y solo arrastraremos la angustia sin tener ninguna respuesta mientras no resolvamos hablar el tema, hay que atreverse a conversar para tener un alivio y las respuestas o explicaciones que necesitamos…
martes, 3 de mayo de 2011
Hablar más de la cuenta...

Cuando uno tiene sentimientos hacia una persona, siempre están ahí. Pero como cada día es distinto, puede suceder que un día te despiertas de malas y pateas la perra, te desahogas contra esa persona con alguien de confianza y aprovechas de descargarte, dices todo lo que quieres. Sin embargo, eso no significa que no quieras a la persona por la que reclamas. Luego suele ocurrir que se te olvida el mal momento, se te pasa o todo se arregla. Entonces uno parece estar loca. Pero no es tan así, es normal molestarse, contentarse y así sucesivamente, es parte de una relación interpersonal, no puede ser siempre perfecta, en alguna instancia surgen problemas, malos entendidos, desacuerdos.
Ahora ese desahogo que uno hace con esa persona en la que confías, no le da el derecho a después estar recriminándote todo el día, por lo que dijiste. Tampoco le da el derecho de hablar mal de ti, diciendo que eres inconsecuente y lo que definitivamente no es aceptable es que si pelean, te tire lo que en ese momento te tenía atravesada.
Si uno realmente conoce a la persona a la que se escucha, sabrá distinguir los verdaderos sentimientos de todas las palabras que se pueden decir… después de todo es muy fácil hablar y más fácil hablar preso de un estado de enojo, pena, etc. Ahora sea como sea el momento en que son dichos los comentarios, no somos nadie para juzgar… cada uno mantiene las relaciones que quiere, como quiere y con quien quiere, si son felices así basta, no hay nada más que decir.
viernes, 29 de abril de 2011
Revisión técnica

Puede sonar un poco estúpido que cada cierto tiempo se deba hacer una revisión a los distintos lazos que uno mantiene, como si fuera un auto. Pero es necesario, porque muchas veces son sorprendentes los problemas que ocultan los distintos tipos de relaciones.
En la convivencia uno suele contar cosas y no hablar de la relación que los une, se callan situaciones que muchas veces duelen, situaciones que se convierten en problemas con los que uno carga a solas, porque no da a conocer al otro involucrado la existencia de dicho problema. Así evidentemente nunca se soluciona nada, ya que algo que solo yo sé, es solo mi problema, hasta que lo expreso y así puedo hacer del otro un cómplice de mi angustia y al mismo tiempo un alivio de esta….
Un problema que calla va creciendo día a día, hasta que explota de la peor forma. Ahora por qué ¿es tan difícil hablar? Puede ser porque da miedo la reacción del otro, da miedo enfrentar un problema que genere otro más grande y que termine por acabar la relación. En definitiva da miedo la respuesta y las consecuencias de las palabras que pueden terminar hiriendo más de la cuenta. Pero en un contexto de cercanía, donde hay un compromiso de amor o amistad se supone que debería existir la confianza de dar criticas y la seguridad de que eso no significará un quiebre. Sin embargo, da miedo…
Dejar pasar los problemas a la larga genera una distancia en la relación, porque hay cierto freno que se pone inconscientemente, sobre todo si el problema se trata sobre desconfianza…
Es complicado mantener fuerte los lazos de una amistad, por roces internos o conflictos externos. De cualquier manera hay que tener paciencia, saber ponerse en el lugar de tu amiga, saber escucharla, protegerla y orientarla. Una amiga reclama atención y compañía, porque requiere saber y sentir que no está sola que cuenta contigo en cada paso que da… una amiga necesita que le demuestres que eres importante, que la quieres y que te gusta compartir con ella. Es parecido a una relación de pareja, porque también cuenta con un compromiso de involucrarte con las penas y alegrías, en la vida en general de la otra.
Una amiga te acoge de cualquier tormenta y está contigo en los peores momentos, una amiga es un tesoro que hay que cuidar porque por muy fuerte que sea es susceptible… pero cuando tiene buenos cimientos y es verdadera, no hay nada tan grave que no se pueda solucionar con una buena conversación y actos que la acompañen.
sábado, 26 de marzo de 2011
A veces es difícil hablar… no se cree necesario

Los malos entendidos más la falta de comunicación son capaces de matar relaciones, miles de lágrimas son derramadas cuando ambos problemas se unen. Es un sufrimiento totalmente evitable, porque no está sujeto a un hecho real, sino a algo aparentemente cierto.
Una vez más las suposiciones, las ilusiones rotas causan un conflicto, pero en este caso no es un problema de expectativas o de inventar cosas, es una mala interpretación de palabras o acciones que sucedieron. Es común que pase algo así, ya que solemos aventurarnos en deducciones erróneas, olvidando que cualquier mensaje puede entenderse de manera incorrecta, pues la realidad es subjetiva y sujeta a interpretación.
El problema no es que se crea algo que no es, el problema es el dolor que nos causa, el maldito problema es hacer conjeturas a partir de eso, tomar dolorosas decisiones y quedarse callado con un mal sabor, sin saber nunca que por lo que nos deprimimos o nos alejamos del otro, era tan solo algo imaginario. ¡Pero no se puede dudar de lo que parece ser tan evidente!, o si no estaríamos a cada instante haciendo una revisión, para asegurarnos de que todos entendamos lo mismo, para evitar que cada uno tenga una impresión distinta de algo…
Sin embargo hay ciertas ocasiones donde chocan frontalmente las distintas visiones, cuando algo así ocurre hay que tratar de ser lo suficiente maduro para dudar de lo que aferradamente creemos y dar el beneficio de la duda, escuchar al otro, que es quien tiene sus explicaciones y respuestas de la situación… Claramente para llegar a una solución del problema tiene que existir la intención de establecer un acuerdo de lo que verdaderamente sucedió y se tiene que querer de corazón arreglar la situación, para poder seguir manteniendo una relación con el otro, sea de amor, amistad, etc.
martes, 8 de marzo de 2011
Aprender a escuchar…

Hay quienes sin darse cuenta se apoderan de una conversación convirtiéndola en un monólogo, sin darle espacio a los otros para hablar sobre ellos mismos, pues los demás solo terminan aconsejando y callando lo que les sucede, o apenas nombrándolo, ya que no se da la ocasión para profundizarlo, pues no cuentan con la atención que necesitan.
Si uno quiere ser escuchado también tiene que aprender a escuchar porque todos tenemos algo que contar. Particularmente en una amistad hay un compromiso de interés, preocupación, apoyo y consuelo con el otro. En definitiva de involucrarse con su vida, de recordar lo que cuenta y de hacer una especie de seguimiento a sus problemas e inquietudes porque nos importa lo que le sucede.
Lógicamente a veces hay orden de prioridad con quien habla y con el tiempo que utiliza (algo que se da innatamente). Si bien todos tenemos algo que decir, no podemos interrumpir o cambiar un tema de vida o muerte por una banalidad. Por eso a veces, hay que olvidarse de uno mismo para ayudar a un amigo/a que necesita una palabra de ánimo en un mal momento.
Escuchar es difícil, porque en ocasiones uno está demasiado agobiado con su propio mundo, que no logra ver ni interesarse en el del resto. Pero al percatarse de eso, no podemos volver a olvidar que nuestro amigo/a, quien siempre nos escucha, nos alienta y nos acompaña incondicionalmente, también tiene historias que contar y también necesita un amigo/a que lo escuche J
jueves, 30 de diciembre de 2010
Una amiga
Es alguien en quien puedes confiar totalmente, sin miedo a que cuente tus secretos. Es con quien no puedes disimular lo que sientes. Con una amiga encontrarás consuelo, un refugio, apoyo, consejos, llantos, risas… Ella estará involucrada con tu vida, se preocupará por ti, se alegrará con tus alegrías y llorará con tus tristezas, te deseará siempre lo mejor.
Una amiga valorará tu amistad y le interesará mantener el lazo que las ha unido. Si surgiera algún problema será capaz de conversarlo y querrá solucionar las cosas porque no querrá alimentar malos entendidos ni perderte, ni menos sacarte de su vida, porque eres importante para ella y te quiere mucho.
Una amiga no te sacará en cara lo que ha hecho por ti, no te juzgará, no guardará rencor, no utilizará lo que le has contado para herirte, una amiga nunca te atacará.
Si una amiga te daña sin querer, si se equivocó pero se arrepintió de corazón, puedes considerar perdonarla, porque todos nos podemos equivocar y es ser valiente reconocer los errores y pedir perdón.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Dar vuelta la página…
Queriendo revivir constantemente el pasado y estando presos de la nostalgia, solo nos dañamos porque uno se queda estancado en el dolor. Lo peor es que casi siempre hacemos eso, no queremos cerrar el libro, inconscientemente nos rehusamos en dejar ir a la persona con la que compartíamos nuestra vida, no queremos aceptar que ya no volverá, nadie quiere admitir que todo acabo, menos si era una relación de años… menos si siempre había estado ahí, si habían vivido tantos momentos, si era parte importante de tu vida, si se querían…
Es complicado acostumbrarse a no estar con quien habitualmente estabas… porque todo te recuerda a esa persona, pero después de un tiempo dejarás de extrañar y el vacío que tenías en tu pecho se irá llenando de nuevas emociones, personas y situaciones. Pero antes de todo debes vivir las emociones, no evitarlas, debes sufrir, liberar esa pena completamente y después de eso no dar pie atrás, no fomentar más el recuerdo, pensar que las cosas ya pasaron, rescatar lo bueno y agradecerlo, para finalmente seguir adelante con la vida… que tiene preparadas muchas sorpresas que vale la pena descubrir.

