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martes, 12 de julio de 2011

Rumores

No existirían los rumores si no hubiera gente interesado en ellos. Pero es cotidiano hablar del resto. Ahora ¿Cuál es el afán de saber de otros? Si uno lo mira objetivamente no nos debiera importar, fuera verdad o mentira no nos incumbe, no es nuestra vida.

Es entendible querer saber de nuestros cercanos, porque nos preocupamos por ellos y queremos que estén bien. Pero aquellos que nos dan lo mismo, ¿por qué comentar de sus vidas? ¿Para qué perder el tiempo?

Es molesto que hablen de uno, que otros se crean conocedores de una vida que nos les pertenece y se sientan con el derecho de analizar todo. Pero debe ser más molesto escuchar una y otra vez verdades que quieres ignorar o que prefieres callar.

Convertirte en un tema, hace que te prestes para diversas interpretaciones e inseguridades de otros, que si encuentran un terreno fértil se pueden posicionar en uno… potenciando problemas u originando nuevos. Tal vez esto no es tan malo, porque hay quienes necesitan un empujoncito de afuera para atreverse a hablar, ahora el problema es saber la intención de quien hace esa crítica, porque no se le puede prestar atención a todos los comentarios, uno tiene que saber elegir a quien escuchar. Aunque pensándolo mejor, ser vulnerable a todo lo otro crea, sea quien sea (por muy buenas intenciones que tenga), es un problema que se da porque no se has escuchado a uno mismo. Por eso hay un terreno fértil donde se cobijan los comentarios, porque estos al final te representan.

Uno no debería esperar a que otro te dijera lo que a ti te molesta, uno sabe lo que le molesta, tiene que admitirlo y manifestarlo, o si no tus asuntos pendientes serán armas de quienes te quieren perjudicar porque sabrán cuál es tu punto débil.

sábado, 9 de julio de 2011

La envidia


Trataré de reivindicar lo que entendemos por envidia. Se suele tener una mala imagen de alguien envidioso porque sin duda no es una virtud. Sin embargo, creo que aunque no queramos reconocerlo todos padecemos de envidia en algún grado. Es algo normal y esperable en una sociedad que apela al individualismo y a la competitividad. Ahora me concentraré en mencionar la envidia que existe entre las mujeres, aún entre amigas.

Hay distintas situaciones que dan envidia y según quien juzgue algunas son más razonables que otras. Antes hay que precisar que hay una “envidia sana”, que se queda en lamentar que no eres tú el beneficiado de algo, y está la otra envidia que quiere destruir a quien tiene lo que tú quieres. Ahora mencionaré distintas situaciones que se pueden dar en el caso de las mujeres, que pueden convertirse en terreno fértil para que se aloje este sentimiento.

- La belleza es un tema donde siempre hay una competitividad silenciosa de quien es más flaca, quién es más regia, quién se ve mejor, a quién miran más, quién tiene más pretendientes.

- Si una amiga con o sin querer te quita lo que quieres para ti o lo que ha sido tuyo, sea la atención de un tipo que te gusta o de tu misma familia.

- Si la otra tiene demasiada suerte, todo le resulta sencillo y siempre obtiene lo que quiere, aunque no se lo merezca, mientras uno se esfuerza para lograr lo mismo o algo similar.

- Si ella puede cumplir un sueño que tu siempre quisiste, como viajar a X lado, tú te puedes alegrar por ella pero preferirías ser tú la que se fuera de viaje.

- Cuando te sientes opacada porque ella siempre resulta ser el centro de atención por su personalidad más extrovertida, efusiva o sensual. Es decir, si te hace sombra por la razón que sea, impidiéndote ser tú la que más brille en un grupo.

- Si ella encuentra pareja rápidamente y tú aún estás sola.

- Si ella tiene un reconocimiento del que uno es más meritorio.

En general, que ella logré lo que uno quería arrebatándolo de nosotros o consiguiéndolo por sí misma, nos causa frustración porque no somos nosotras quien tiene lo que ella sí, ahora querer dañar a esa persona por eso, es un problema que vuelve la envidia sana en algo no muy sano, pues te vuelve presa del rencor y la rabia que no conducen a nada bueno. Sentir envidia no es más que tener una herida al ego que hace que te sientas amenazado en tu grandeza y por eso te impulsa a disminuir a tu rival, ahora el darle o no acogida a esas emociones es donde se marca la diferencia.

Un alivio


No es fácil atreverse a abrir el corazón, dejando a la vista lo que sientes. Sin embargo muchas veces es la única manera de encontrar las respuestas que necesitas y solucionar problemas, porque ¿para qué fingir que algo no te importa, si ese algo te duele? Cuando se dice la verdad, cuando se habla de corazón, cuando uno se logra desahogar sin miedos, simplemente expresando lo que siente, se está a un paso de una reconciliación.

Pero las personas muy orgullosas antes que hablar prefieren pagar el precio de alejar a quienes quieren. Detrás de esta actitud no se esconde más que inseguridad, pues no se atreven a reconocer ante otro que no se sienten bien, que se equivocaron y que desean más que nada que todo se arreglara y fuera como antes. En conclusión, prefieren perder a quienes quieren antes que exponer su fragilidad… antes que aceptar que están devastados y que los necesita en su vida para poder estar bien.

Este blog no permite comentarios anónimos

Acabo de activar la opción de que los personajes anónimos no puedan comentar en mi blog. Esto gracias a alguien cobarde que no es capaz de identificarse y hacerse cargo de sus palabras, no teniendo argumentos o ideas que plantear, sino que teniendo un fin netamente destructivo. Alguien que no se dirige con respeto no merece aparecer en mi página y menos merece una respuesta =) Mi blog acepta variedad de pensamientos e ideas contrarias, pero en ningún momento es para un ataque personal en contra mía o alguien a quien quiero. Lo siento por aquellos anónimos que si querían aportar con opiniones y argumentos.

Recuerda la regla de oro, trata a otros como quieres ser tratado…

miércoles, 6 de julio de 2011

Falsas promesas...

Si prometieron ser tu refugio. Si prometieron rescatarte y distraerte. Si prometieron que todo estaría bien porque no te dejarían sola. Si prometieron que siempre podrías contar con ellas. Si siempre te prestaban atención. Si siempre se preocupaban. ¿Por qué ya no? ¿Qué cambió? ¿Cómo dos personas que eran tan unidas pueden volverse unas desconocidas?

Uno se aleja de lo que no quiere cerca, porque te recuerda lo que no quieres ver, porque te impide hacer algo, porque tienes nuevas prioridades. Pero ¿en qué momento uno siente como obstáculo a alguien que siempre ha sido importante? No se le puede culpar a nadie por querer emprender otro rumbo. Pero ¿por qué no integrar a ese alguien que siempre ha estado con uno?

Con el paso del tiempo hay personas que cambian tanto que terminan alejándose de algunas… y por tanto perdiendo la confianza de estas, pues ya no te reconocen. Es doloroso que silenciosamente te aparten de un día para otro de sus vidas sin ningún motivo aparente, y que más aún pretendan que nada ha pasado, es raro por decirlo menos.

Es triste que de un momento a otro te dejen a la deriva, que te olviden y te reemplacen tan fácil. No puedes dejar de lado a alguien sin pretender que no romperás ilusiones y que no creerán que jugaste cruelmente con sus sentimientos.

Adiós... ♥


Hay muchos que no logran entender el desconsuelo que puede causar la muerte de una mascota. Pero yo lo entiendo, sé la angustia que puede significar, porque no es solo una gata, es mi gata la que ya no está. Es una gata que estuvo en mi familia por doce años, es una parte de uno que también se va. Yo siempre he querido a los animales, sobre todo a mis mascotas, aunque olvide darles comida a veces y me de lata hacerlo, yo los adoro y no dejaría que nada malo les pase. Ellas confían en uno para que los cuide, se entregan sin mentiras, nunca tienen doble intenciones, nunca buscan dañarte, son realmente fieles, son seres puros. Y claramente los prefiero antes que a las personas porque siempre he encontrado que estas abrigan maldad en su esencia y leyendo me di cuenta que no era solo mi impresión o una idea sin sentido, Freud también lo creía. En su teoría de la naturaleza humana decía que hay instintos sexuales primitivos, y agresivos ocultos dentro de la mente de todos los seres humanos, fuerzas que no están controladas, que llevan a los individuos y a las sociedades, al caos y la destrucción.

Volviendo al tema, ayer me enteré a través de una búsqueda en internet que la Paca tenía carcinoma de células escamosas. Luego de llevarla al veterinario, él lo confirmó, ya era muy avanzado como para hacer un examen, lo más probable era un linfosarcoma… en conclusión tenía un cáncer que ya había comprometido su nariz y ahora se expandía a la boca… no tenía cura y con el tiempo solo abarcaría más parte de su carita. Entonces hubo que tomar una decisión pensando en lo mejor para su bienestar y su calidad de vida, la decisión fue hacerla dormir, y así fue… mi Paca ya no está, dejando también a su hermana y madre. Fue triste verla y escuchar los últimos maullidos por última vez, fue triste llevarla a su muerte. Aunque lo mejor para ella era descansar…

Nunca voy a olvidar el carácter de la Paca, siempre fue la más hábil, la más arisca, la más independiente, la menos demostrativa, aparentemente la más fuerte y desconfiada. Pero termino siendo la más vulnerable, y en esta última etapa andaba más tierna, más frágil… fue una hermosa gata, leal con nosotros y con su familia, porque entre las tres se defendían de cualquier amenaza. La vamos a extrañar.

jueves, 30 de junio de 2011

Pelambres...

Las amigas ayudan, orientan, apoyan, escuchan, protegen, animan, nadie habla de que también juzgan a las espaldas. Pero sucede sobre todo cuando son parte de un grupo, siempre se comenta de la que no está. Sin embargo, poner al día o dar opiniones de lo que está haciendo la otra no es malo, a menos que sea en su contra, cuando hay una doble intencionalidad por celos, envidia, rencor, desconfianza es grave. Porque las amigas no debieran sentir algo así, ni deberían juzgarte a tus espaldas, si tienen algo que criticar lo deberían hacer de frente, porque es obvio que no tienen que aplaudir todo lo que uno hace, pueden estar en desacuerdo pero no por eso pueden juzgarte, porque para eso está el resto de la gente, no tus cercanos.

Dueños de tu verdad

¿Qué sentirán los famosos cuando las personas hablan de sus vidas y sentimientos como si estos fueran expertos y grandes conocedores del tema? ¿Qué pensarán cuando ven su vida en la tele? ¿Puede un extraño saber más de sus vidas que ellos mismos? ¿Cuánto de lo que se dice será verdad?

Está claro que no hay que ser famoso para que hablen de nosotros. Uno como simple mortal puede ser tema, porque así como es imposible no comentar de otros, a esos otros también les resulta imposible no comentar de uno. Pero es incomodo saber que hay quienes creen que manejan nuestra vida a la perfección, porque eso no es así, aún cuando nuestras palabras sean testigos de lo que afirman, no significa que comprendan o dimensionen de lo que hablamos. No hay que olvidar que entre las palabras y la interpretación de estas puede haber un gran desvío, además hay que considerar que uno cambia de opinión y a veces habla sin pensar…

En ocasiones se da el pie para que comenten de uno y eso es abrir una puerta difícil de cerrar. Pero al mismo tiempo es difícil guardar silencio, aunque es lo mejor, a menos que se desee escuchar cómo hablan y juzgan tus relaciones, tu familia, tus amigos, etc. O a menos que se sepa que se le habla a alguien realmente de confianza, alguien que quiere lo mejor para uno como por ejemplo una amiga/o.

Nadie tiene derecho de juzgar, menos aún cuando no se trata de ellos, cuando es un asunto que no les incumbe porque lo que saben es tan solo lo que creen saber, es decir, no saben realmente de lo que hablan, son solo impresiones.

Es sorprendente y revelador percibir cómo los otros te ven sin saber que los ves…

domingo, 19 de junio de 2011

Olvidos...


A veces ese amor que se busca, que se pide y necesita, no es un amor inalcanzable, es un amor que está y siempre ha estado, pero que solo necesita que lo recuerden, para que vuelva a encantar, hacer suspirar, sonreír y valorar todo lo que se ha construido en su nombre.

sábado, 18 de junio de 2011

Inseguridad → necesidad = expectativas


Hay algunas mujeres que son muy inseguras y necesitan que su pareja les demuestre día a día lo mucho que las quieren. Es decir, necesitan saberse y sentirse queridas.

Alguien así necesita saber que siempre podrá contar con quien eligió para estar con ella, que él vendrá de donde esté y a la hora que sea por ella, para alegrarla, regalonearla, acompañarla o simplemente verla. Necesita saber que la protegerá de todo lo que le haga daño. Necesita escuchar de él hermosas palabras, palabras que luego se le demuestre con acciones. Ella necesita sentir esa sensación de que quien es su compañero, siempre la querrá ver y hablar con ella, porque necesita sentirla cerca, por eso mismo a penas haya tiempo la buscará para poder reunirse, porque a él le gusta, disfruta y quiere pasar el mayor tiempo en su compañía. Necesita tener la seguridad y la confianza de que es una prioridad, que es lo más importante para él. ¿Pero para qué lo necesita? Para poder demostrar lo mismo, para poder querer sin miedos, para poder ser feliz, para saber que es plenamente correspondida y que su pareja está tan atado de ella como ella de él. ¿Cuál será el motivo de tanta inseguridad? Debe haber muchas razones que lo explican y lo traducen en una necesidad de amor, donde lo que quiere no es solo un capricho. Por eso sus expectativas están estrechamente relacionadas con sus necesidades. Lo que necesita es justamente lo que anhela y desea para poder sentirse segura.

Ahora ¿qué pasa cuando su pareja no puede hacer frente a lo que necesita y sueña? Es sin duda un problema que le incumbe a ambos. Ella para solucionarlo puede tratar de evadirlo y conformarse con lo que recibe, porque sabe que sus propios temores no son culpa de su pareja, pero ¿qué hace si aún siente que le falta algo? ¿Qué pasa si quien ama nunca la podrá amar como ella quiere y lo necesita?

...


A veces el transcurso del tiempo en vez de unir cada vez más y agrandar un sentimiento, solo da cuenta de un distanciamiento de lo que era antes y lo que es ahora. Pero no es culpa del tiempo, sino de lo que se hizo mientras este pasaba y desencadenó que el sentimiento fuera desapareciendo. ¿Qué hacer cuando ya no es lo mismo? No lo sé, nunca nada es igual a ayer, el ayer ya no existe, eso es normal, pero los sentimientos no se esfuman de un día a otro… si hoy no son iguales que antes es porque seguramente poco a poco fueron marchitándose. Quizás quien era el protagonista de tus ilusiones no logró entregarte el cariño que necesitabas. Tal vez el tiempo marcó más las diferencias, intensificando lo lejos que estaba de lo que esperabas… o puede ser que simplemente tu quieres algo distinto y estar con él significa renunciar a todos esos sueños.

martes, 14 de junio de 2011

Patología de la normalidad


A veces la presión de cumplir con tareas, trabajos y pruebas junto con tener vida es agotador. Es el choque constante de dos mundos, el del querer con el del deber. Estar corriendo contra el tiempo para alcanzar a hacer todo lo que estuvimos posponiendo, es cansador. Pero es lo normal. El problema es cuando se está contra el tiempo y las cosas comienzan a salir distintas a cómo lo habíamos previsto, o sea como todo un desastre, comenzando a aparecer mil obstáculos que nos dificultan cumplir lo que necesitamos. Esto se traduce en un razonable malhumor. La preocupación de salir bien librado de todo nos vuelve impacientes, intranquilos, alterables, irritables e irascibles. Estamos susceptibles a cualquier discusión y lo absurdo es que si peleamos seguramente estallaremos en llanto, porque nos da pena no poder manejar una situación y que todo parezca estar en nuestra contra. Lo peor que puede pasar en estos casos es que uno se taime y mande todo a la mierda. Pero para que eso no ocurra, tan solo se debe dar un profundo respiro y distraerse un momento, calmarse y reorganizarse.

En todo caso si uno piensa bien esta situación, es aterrador del hecho de que algo impuesto se transforme en una prioridad que interfiera en nuestra vida, ejemplo las notas. Pero así como estás, hay muchas más cosas que el sistema implanta para que persigamos, que la verdad no tienen mucho sentido porque no entregan nada trascendente.

En conclusión el estudiante tiene poco tiempo para dormir, comer, vivir y reflexionar para que en un futuro le pase lo mismo en el trabajo, porque así es la vida “normal”, te aleja de la felicidad y de aquello que se desea porque no suele ser rentable, ni practico para la realidad. El tema de no tener tiempo, es un gran tema, porque si bien uno se hace el tiempo para disfrutar, ese tiempo “perdido” se debe recuperar o nos pasa la cuenta, de aquí se desprende la transformación de trabajar para vivir y vivir para trabajar. Es algo lamentable, porque si no hay tiempo para lo que hay que hacer y lo que realmente se quiere hacer, menos hay tiempo para soñar…

lunes, 13 de junio de 2011

El que más quiere...


En una relación siempre suele haber uno que quiere más, es casi que “normal”. Pero cuando esa diferencia se siente demasiado profunda hay diversos problemas… aquel que se siente casi en deuda porque se hayan fijado en él y más que agradecido de estar con quien deseaba, hace todo por mantener la relación, muchas veces guarda en silencio lo que necesita, lo que le molesta y solo se conforma.

Esto no solo tiene un problema directo de insatisfacción, de vulnerabilidad y sometimiento, sino que inconscientemente también hay perdida de espontaneidad con la pareja, dejando de ser cómo realmente se es, porque se siente que debe estar agradándolo todo el tiempo… Pero eso no debe ser así, uno debe ser cómo es, debe valorarse ante todo y al que le gusta bien y al que no también.

Si el que queremos no nos sabe apreciar, tarde o temprano llegará uno que si lo sabrá hacer, con el que se pueda actuar con naturalidad, sin cuestionar, ni pensar tanto, con el que simplemente se podrá hacer lo que te nace, sin barreras. Porque se sentirá la confianza de no tener que andar demostrándole nada a nadie, ya que te querrán tal y cómo eres, con defectos y virtudes. Por eso mismo, no tienes porque acatar nada en extremo, ya que tú también podrás dominar, convencer y hacer que el otro ceda.

En una pareja no solo tiene que haber un dominante, puede perfectamente ser algo reciproco o rotativo, porque pertenece a dos personas que eligieron estar juntas. Por ende ambos se entregan a la relación aceptando ceder en petición del otro, porque su propósito es ser feliz a medida que hacen al otro feliz.

sábado, 11 de junio de 2011

Detrás de una lágrima


Siempre hay motivos para llorar, siempre hay algo que nos angustia, una separación o distanciamiento, una decepción, una pérdida, una herida que vuelve a doler o una nueva que se cobijó en nuestra alma… pero no hay que olvidar que siempre también, hay motivos para sonreír, solo hay que saber verlos y valorarlos.

La tristeza es parte de la vida, todos sufrimos porque suceden cosas que no queríamos. Sin embargo, todos superamos y enfrentamos de forma distinta esa pena, algunos buscamos apoyo y consejo con los cercanos, otros se las arreglan por si solos. Los que recurren a alguien lo pueden hacer buscando diferentes cosas, según lo que cada uno necesite para que se le suba el ánimo. Hay quienes necesitan bajarle el perfil a lo que les causa esa tristeza, otros necesitan engrandecer su imagen ante la tempestad de su alrededor y por último, están aquellos que necesitan consuelo, que los compadezcan y que les den mucho cariño.

jueves, 9 de junio de 2011

La rutina


En general la rutina siempre es mirada como algo negativo, como una propiedad de la sociedad capitalista que te aprisiona convirtiéndote en un esclavo del trabajo principalmente, sin dejarte hacer lo que realmente quieres, cuándo y cómo quieres, causando un gran malestar entre las personas. Sin embargo, no para todos la rutina es una tortura. Al contrario, para algunos es la forma de organización que les proporciona tener un control de las situaciones, al ser ya conocidas, les da una estabilidad y tranquilidad. De hecho los cambios que modifican esa rutina, los pone en una situación incómoda, los descoloca, no saben qué hacer, ni cómo reaccionar, siendo invadidos por el pánico. Lo improvisado, el hacer nuevas cosas, no está contemplado en su forma de pensar, todo debe ser por una línea recta sin desvíos, como debería ser y cómo siempre ha sido.

El miedo a salir a la rutina, tiene que ver lógicamente con acostumbrarse a seguir un patrón al que se quiere aferrar de manera consciente o inconsciente. Pero esto tal vez no solo se aplique a situaciones, quizás también ocurre con el plano de lo afectivo, donde se puede ver reflejado con el miedo que les da dejar ir personas importantes en su vida, justificándolas de cualquier error o daño que les puede hacer, porque por ejemplo, quien siempre ha sido su amigo si dejará de serlo, es un cambio que no sabrían cómo enfrentarlo, no conciben vivir una realidad diferente a la que tienen y no tener a su lado a quien siempre ha estado.

Es paradójico que mientras algunos mueren por romper la rutina que impone la sociedad, es decir quieren liberarse de las normas expuestas por el exterior. Otros en cambio, escojan autoimponerse un camino fijo que seguir. Es curioso… quizás sobredimensionan lo que implica un cambio. Pero es que un cambio, no deja de ser una reestructuración...

domingo, 5 de junio de 2011

¿Cuál es la peor ilusión de los cuentos de hadas?

-Te hacen creer que existe el hombre que te sabrá querer y te podrá hacer feliz por siempre.

Hoy seré generalizadora…

¿Cómo podemos pretender que un hombre entienda lo que es querer? Si mientras nosotras jugábamos con cosas tiernas y rosadas, los hombres disfrutaban de lo feo y lo violento. Mientras nos creíamos princesas queriendo un eterno final feliz junto a un príncipe ideal, ellos veían monitos de sangre y acción… mientras nosotras tenemos sentimientos profundos, escuchamos música romántica y vemos películas de amor, ellos ríen de estupideces y persiguen una pelota… Estas diferencias de género nunca cambian, siempre existirá un abismo entre la simplicidad extrema del hombre y la complejidad de la mujer.

Si uno lo mira así, es absurdo esperar que exista un hombre que sepa amar, comprender, escuchar y valorar a una mujer. Ellos no piensan lo que dicen, no se dan cuenta cuando hieren, no saben cuando callar, no saben cuando queremos un abrazo, no saben nada… Lo más estúpido es que una (siendo hetero) se sigue fijando en ellos, quizás por una actitud algo masoquista o tal vez, es el mismo hecho de que queremos aferrarnos a la esperanza de que llegue ese distinto, aquel que no esté determinado totalmente por el género, aquel que realmente se preocupe y se dedique a su amor, que no tan solo proyecte una imagen falsa mientras es la etapa de conquista, para que después todas sus palabras se pierdan en el olvido y uno quede presa de la decepción.

Las mujeres necesitamos que día a día nos demuestren que nos aman, que se desviven por nosotras, queremos que nos consientan y escuchar dulces palabras, deseamos también sabernos deseadas y hermosas, entre muchas otras cosas. Parece ser que ambicionamos mucho… o quizás nosotras mismas somos las culpables que validamos la excusa del género, como impedimento natural a cambiar, siendo por ende nosotras la que dejemos de lado nuestras expectativas para ceder a algo más simple.

“Tal vez sea hora de dejar claro quién soy yo. Yo soy alguien que busca el amor... amor de verdad, ridículo, inconveniente, arrollador. Eso de no poder vivir sin la otra persona" Carrie Bradshaw

lunes, 30 de mayo de 2011

Un compromiso de dos


¿Puede ser que el deseo de estar con alguien sea tan fuerte, que olvidemos que ese alguien tiene que sentir lo mismo por nosotros?

En una relación hay dos almas que comparten un corazón. Sin embargo, a veces el amor de uno solo es lo que hace que perdure. Su motivación, emoción y deseo por mantenerse junto a la persona que adora es tan grande, que lo hace ceder, justificar, creer y perdonar. Pero no se puede construir una linda relación en soledad, no basta con la participación solo de uno, necesita del interés y cariño de ambos…

Es tan fácil dejarse llevar por los sentimientos, ilusiones y expectativas, que sin darte cuenta te puedes alejar de la realidad. Hasta que de pronto, en el peor de los casos te ves queriendo sola y entonces ¿qué haces? ¿Te alejas de lo que más quieres porque simplemente no te quiere? O ¿permaneces hasta que llegue el día en que te pueda querer como necesitas? Porque eso es otro tema, muchas veces no es que no haya amor, si no que no está ese tipo de amor que uno busca… y cuando realmente no está, uno se niega a creerlo, porque es difícil aceptar que tu amor simplemente no te quiere.

Si uno fuera analítica no existirían estos problemas, porque sería tan fácil elegir querer a quien nos conviene, a quien nos daría todo lo que queremos y cumple con ciertos “requisitos”. Pero el amor simplemente nace, simplemente nos deslumbra sin previo aviso y se instala en nosotros sin que podamos hacer nada, más que vivirlo con sus buenos y malos momentos…

Yo quería decirle que tenía miedo... Miedo de que él jamás me amara en la forma que yo deseaba ser amada. Yo temía que tal vez el no tenía la capacidad de amar a nadie excepto a si mismo. Yo temía que llegado el momento me rompería el corazón de nuevo... Pero lo engañe y solo dije “No me pasa nada” Carrie Bradshaw

domingo, 22 de mayo de 2011




Esta película me hizo recordar a una niña que actuaba similar a la protagonista, no demostraba lo que sentía por temor a ser herida, una muestra de afecto era una muestra de vulnerabilidad, de debilidad. Sin embargo, detrás de su coraza de frialdad igual existía el dolor y la tristeza, que cargaba en soledad. Con el paso del tiempo aprendió a ser querida, a confiar, aprendió a tener ilusiones y arriesgarse a sufrir, porque entendió que disimular ser fuerte no servía de nada, entendió que es necesario el dolor para conocer la alegría… y así aprendió a demostrar amor a quien la quería, aprendió a demostrar lo que sentía…

jueves, 19 de mayo de 2011

Problemas comunes entre amigas…


En un contexto donde estamos envueltos en la rutina, respondiendo a las responsabilidades mecánicamente, olvidándonos y postergándonos, por culpa del tiempo que siempre parece estar justo. Es comprensible que olvidemos hacer un seguimiento a las amigas que no vemos día a día, damos por entendido que pueden sobrevivir solas en su mundo. Más aún si no se acercan a decirnos que nos necesitan o que tienen un problema. Esta situación genera miles de inconvenientes… porque se da para cuestionar la amistad, sintiéndose solas porque esperan un interés que no llega. Ahora muchas veces no llega por una falta de sentimiento, es porque la rutina nos consume y nos hace difícil poder manifestar constantemente interés y preocupación, pero tampoco es imposible…

Cuando la rutina las separa hay que aprender a llevar la distancia física sin dejarse estar, sabiendo cómo están y en qué andan, dejando en claro que pueden contar con uno, que tan solo tiene que decirnos que nos necesitan. Ahora este sentimiento de dejación no solo se da cuando la rutina las aleja, sino también cuando pareciera que solo la rutina las une…

Otro problema es que pareciera que a veces ya no hay paciencia para escuchar a la otra repetir una y otra vez el mismo problema… eso puede suceder porque a veces uno siente que carga con los problemas de ella, producto de lo mucho que nos importa su bienestar y nos duele ver que se equivoque siempre en lo mismo… Pero no hay que pretender hacerse cargo de problemas ajenos, no solo porque sea agotador al verse impedido de solucionar las cosas, ya que están fuera de nuestro alcance, si no porque nuestra misión como amigas es ayudarle a que ella los cargue de una mejor manera, pues solo ella es la protagonista de su historia.

En ocasiones falla el ser lo suficientemente empática con lo que le afecta a tu amiga. Pero hay que esforzarse y tratar de darle la importancia que ella le da a lo que le duele o lo que le alegra, una vez que se dimensiona ese sentimiento y se entiende un poco la situación que ella vive, se pueden dar consejos y un apoyo pertinente. La empatía es difícil cuando el lazo de amistad se da en personas tan diferentes, con unos intereses totalmente distintos. Sin embargo, igual se puede tratar de acercarse a la realidad de la otra, si no es por la misma experiencia, buscando cosas parecidas que nos hagan entender más a esa amiga que quiere nuestra comprensión para celebrar, comentar o llorar…

Otra cosa que se presta para sentimientos encontrados es la falta de comunicación “sincera”. Por eso hay que ser enfática en decir que se está mal cuando se está mal, decir que se necesita más apoyo o atención si es que así lo sienten, no debemos esperar a que se interesen, que adivinen entre palabras o descubran entre omisiones o mentiras lo que realmente sentimos…

Y finalmente hay que conversar los problemas antes que se acumulen, porque muchas veces hay mucho dolor de puros malos entendidos y solo arrastraremos la angustia sin tener ninguna respuesta mientras no resolvamos hablar el tema, hay que atreverse a conversar para tener un alivio y las respuestas o explicaciones que necesitamos…

lunes, 16 de mayo de 2011

Lo que quieres o lo que necesitas?

No siempre existe una armonía entre lo que uno quiere y lo que realmente necesita, pues uno no siempre quiere lo que necesita o necesita lo que quiere… Esto no solo ocurre al momento de comprar algo, que es donde se comprueba este accionar de manera más evidente, sino con actitudes de vida, concepciones de mundo.

Me explico, por ejemplo quien es consentido toda su vida porque todos hacen lo que él quiere, necesita saber en algún momento que no es el centro del universo, que nadie tiene la obligación de girar en torno a él. Claramente vemos lo que necesita como lo “bueno”, ya que le permite desarrollarse íntegramente como persona. Pues alguien que no es capaz de ver más allá de si, no puede pensar en un otro y eso no le hace bien a nadie, porque uno se rodea de más personas.

Otro ejemplo, puede ser cuando una persona está acostumbrada a victimizarse, teniendo en su círculo cercano gente que se dedica a comprenderla y darle apoyo. Sin embargo, esa ayuda no sirve de mucho porque no es lo que necesita, lo que requiere son soluciones para acabar con sus problemas, para enfrentarlos de otra manera.

Por ende, muchas veces cuando las cosas no resultan como queríamos o las personas no actúan como esperábamos, dando por entendido que no actúen perjudicándonos, sino invitándonos a ver las cosas de otra manera, nos nutrimos mucho más que si todo confirma nuestro paradigma. Las crisis que en nuestra visión no se pueden explicar o no se acomodan, hacen surgir otra visión de mundo, una renovada y mejorada, cambiando en cierta medida nuestra manera de pensar y de relacionarnos, porque integramos elementos que antes ignorábamos… elementos que fueron traídos desde el exterior, porque a diferencia de comprar algo que queremos y no necesitamos, no nos frena la conciencia, sino algo o alguien que nos cuestiona, que nos hace replantearnos las cosas…

domingo, 15 de mayo de 2011

Una realidad de posibilidades



“No podemos retroceder por eso es muy difícil elegir. Tienes que tomar la decisión correcta. Mientras no elijas todo permanece posible”

martes, 3 de mayo de 2011

Ilusión, realismo, pesimismo…


Hay diferentes modos de enfrentar la vida. Ese lente que te hará ver la realidad de determinada forma, dependerá de miles de factores, entre ellos la edad (entendiéndose no solo como un número, sino como etapas en la vida en donde se enfrentan distintas situaciones con diferente nivel de madurez).

A lo largo de la vida podemos fácilmente atravesar por las tres miradas generales a las que me referiré (Ilusión, realismo y pesimismo). Ahora como todo exceso es malo, el problema surge cuando uno se aferra a una sola posición, invalidando a las otras dos.

Por ejemplo, una persona totalmente ilusa vive en un mundo de fantasía, ajeno a la realidad. Se abstrae de lo cotidiano y práctico para vivir en los sueños y sufre porque nada suele resultar como espera. Alguien solo realista vive sin ideal, es una especie de robot que solo cumple su deber porque así debe ser. Y por último quien es pesimista está ahogado e inmóvil frente a los problemas que tiene y se atormenta con que vendrán peores. Creando una realidad donde hay una permanente tormenta.

En la ilusión y el pesimismo hay un elemento en común bastante evidente, en ambos casos se vive una realidad ficticia donde no se percibe lo que realmente es la vida. En cambio en el realismo máximo se vive inmerso en la realidad. Pero no hay vida, no hay emoción, motivación o desmotivación, no hay un sentido que no sea mundano o práctico, es algo vacio. Es como un ser sin espíritu…

Ser pesimista anulando la esperanza nunca será saludable. Pero combinar la ilusión con el realismo te puede hacer alcanzar la felicidad. Porque si bien hay que adaptarse a una sociedad con deberes y derechos, en el camino no se pueden abandonar o erradicar los sueños y el cuestionar la realidad, comparándola con un ideal o utopía que se quisiera alcanzar. Vive tu sueño en la realidad. Transforma la fantasía a lo real…

“En general, al comparar la obra de los individuos con su antiguo comportamiento adolescente, que aquellos que, entre los 15 y los 17 años, no han construido nunca sistemas que inserten su programa de vida en un amplio sueño de reformas, o aquellos que, al establecer su primer contacto con la vida material han sacrificado totalmente su quimérico ideal a sus nuevos interese adultos, no han sido los más productivos. La metafísica de la adolescencia, así como sus pasiones y su megalomanía son, por tanto, auténticas preparaciones para la creación personal” Piaget, seis estudios de la adolescencia

Hablar más de la cuenta...

Cuando uno tiene sentimientos hacia una persona, siempre están ahí. Pero como cada día es distinto, puede suceder que un día te despiertas de malas y pateas la perra, te desahogas contra esa persona con alguien de confianza y aprovechas de descargarte, dices todo lo que quieres. Sin embargo, eso no significa que no quieras a la persona por la que reclamas. Luego suele ocurrir que se te olvida el mal momento, se te pasa o todo se arregla. Entonces uno parece estar loca. Pero no es tan así, es normal molestarse, contentarse y así sucesivamente, es parte de una relación interpersonal, no puede ser siempre perfecta, en alguna instancia surgen problemas, malos entendidos, desacuerdos.

Ahora ese desahogo que uno hace con esa persona en la que confías, no le da el derecho a después estar recriminándote todo el día, por lo que dijiste. Tampoco le da el derecho de hablar mal de ti, diciendo que eres inconsecuente y lo que definitivamente no es aceptable es que si pelean, te tire lo que en ese momento te tenía atravesada.

Si uno realmente conoce a la persona a la que se escucha, sabrá distinguir los verdaderos sentimientos de todas las palabras que se pueden decir… después de todo es muy fácil hablar y más fácil hablar preso de un estado de enojo, pena, etc. Ahora sea como sea el momento en que son dichos los comentarios, no somos nadie para juzgar… cada uno mantiene las relaciones que quiere, como quiere y con quien quiere, si son felices así basta, no hay nada más que decir.

lunes, 2 de mayo de 2011

Tropezar con la misma piedra


En general uno aprende de los errores, pero a veces equivocarse no sirve de nada, porque aún con mil caídas volvemos a lo mismo una y otra vez… lo raro es que somos capaces de darnos cuenta que vamos por un mal camino y no hacemos nada por retroceder, cambiar de dirección o enfrentarlo de otra manera, tan solo repetimos una conducta que no nos conduce a nada positivo.

Ser consciente de lo que nos hace mal y acercarse a ello, haciéndolo parecer como algo prácticamente inevitable, que se escapa de nuestro control, manifiesta que hay un problema. ¿Por qué preferimos tropezar nuevamente? Quizás porque cambiar implica determinación, requiere dejar atrás un pasado al que estamos acostumbrados, el que aunque no sea recomendable es conocido. Quizás porque no hay un control de sí mismo. Quizás por carencias afectivas que permiten que uno acepte lo que no debería. Quizás porque no se tiene la valentía para enfrentar las cosas de otro modo, no se sabe bien cómo hacerlo. Quizás porque el cambio implicaría más dolor que la caída. Quizás porque no se cuenta con la ayuda para mejorar y salir de ahí.

A veces uno necesita de alguien que te ayude. Sin embargo uno no puede ayudar a quien no quiere ser ayudado… porque para que alguien cambie, o sea modifique su conducta o su manera de pensar, tiene que estar convencido de que ese cambio es lo mejor para sí mismo, que es lo más saludable.

Es difícil vivir años de una forma y de pronto tener que pararse frente a la vida de una manera distinta. Por ejemplo, si siempre se ha optado por el camino “más fácil”, que sería no hacer nada más que lamentarse por los problemas. En un momento de lucidez te darás cuenta que eso no aporta ni ayuda en nada, al contrario te deja más triste y donde mismo, entonces tendrás que atreverte a cambiar. Pero la tendencia a reaccionar como antes te seguirá y te atrapará si no eres fuerte. Lo mismo pasa en el caso de una relación amorosa. Por ejemplo, cuando hay una relación de años y un engaño imperdonable, que significaría reencontrarse con la soledad que parecía desconocida, se puede optar por continuar como si nada… pero no por amor, si no por no querer atreverse a enfrentar la realidad de un modo distinto.

Es más cómodo y fácil repetir el camino, aunque se caiga mil veces, que cambiar…

viernes, 29 de abril de 2011

Boda Real del Príncipe William y Kate Middleton


¿Quién dice que no se hacen realidad los cuentos de hadas?

Fotos Boda Real aquí

Revisión técnica

Puede sonar un poco estúpido que cada cierto tiempo se deba hacer una revisión a los distintos lazos que uno mantiene, como si fuera un auto. Pero es necesario, porque muchas veces son sorprendentes los problemas que ocultan los distintos tipos de relaciones.

En la convivencia uno suele contar cosas y no hablar de la relación que los une, se callan situaciones que muchas veces duelen, situaciones que se convierten en problemas con los que uno carga a solas, porque no da a conocer al otro involucrado la existencia de dicho problema. Así evidentemente nunca se soluciona nada, ya que algo que solo yo sé, es solo mi problema, hasta que lo expreso y así puedo hacer del otro un cómplice de mi angustia y al mismo tiempo un alivio de esta….

Un problema que calla va creciendo día a día, hasta que explota de la peor forma. Ahora por qué ¿es tan difícil hablar? Puede ser porque da miedo la reacción del otro, da miedo enfrentar un problema que genere otro más grande y que termine por acabar la relación. En definitiva da miedo la respuesta y las consecuencias de las palabras que pueden terminar hiriendo más de la cuenta. Pero en un contexto de cercanía, donde hay un compromiso de amor o amistad se supone que debería existir la confianza de dar criticas y la seguridad de que eso no significará un quiebre. Sin embargo, da miedo…

Dejar pasar los problemas a la larga genera una distancia en la relación, porque hay cierto freno que se pone inconscientemente, sobre todo si el problema se trata sobre desconfianza…

Es complicado mantener fuerte los lazos de una amistad, por roces internos o conflictos externos. De cualquier manera hay que tener paciencia, saber ponerse en el lugar de tu amiga, saber escucharla, protegerla y orientarla. Una amiga reclama atención y compañía, porque requiere saber y sentir que no está sola que cuenta contigo en cada paso que da… una amiga necesita que le demuestres que eres importante, que la quieres y que te gusta compartir con ella. Es parecido a una relación de pareja, porque también cuenta con un compromiso de involucrarte con las penas y alegrías, en la vida en general de la otra.

Una amiga te acoge de cualquier tormenta y está contigo en los peores momentos, una amiga es un tesoro que hay que cuidar porque por muy fuerte que sea es susceptible… pero cuando tiene buenos cimientos y es verdadera, no hay nada tan grave que no se pueda solucionar con una buena conversación y actos que la acompañen.

domingo, 24 de abril de 2011

Lidiar con la rutina...


La rutina y la costumbre pueden unir pero también distanciar. En algunos casos puede hacer que dos personas permanezcan juntas solo por la estabilidad que llegaron a construir. Pero no para todos eso es suficiente, cuando la emoción desaparece…

Es complicado mantener una relación por mucho tiempo. Es realmente difícil conservar el encanto de un principio, porque el desgaste de la rutina es un gran oponente, que a veces te hace olvidar por quién se agita tu corazón y a quién adoras. Olvidas lo importante que es tu pareja en tu vida.

Cuando ya no hay nada nuevo que conocer salvo pequeños detalles, cuando parece que no hay más nada que hacer, cuando siempre es lo mismo una y otra vez, cuando se cree que ya no hay nada más que entregar, sin querer se puede dar paso al aburrimiento, se puede incluso sentir que no vale la pena el sacrificio (de tiempo), a cambio de lo que ganas al estar con esa persona. Y eso si que es un problema… que puede causar que el amor acabe, si es que no se vuelve a valorar a tiempo a quien tienes a tu lado.

El amor no se mantiene solo por costumbre, se mantiene porque hay dos personas comprometidas a amarse día a día, porque se eligieron mutuamente para estar juntas y así ser felices. Quisieron compartir sus vidas, involucrarse en las penas y alegrías del otro. Quisieron entregar su corazón para aprender a amar y ser amado.

A medida que pasa el tiempo el entusiasmo va disminuyendo, es como cumplir un sueño, cuando recién se logra hay un peak de felicidad y luego va descendiendo. En las relaciones pasa algo similar, sobre todo porque mientras más transcurre el tiempo se cobijan más discusiones aunque estén resueltas, nuevas expectativas y se es más consciente de los defectos del otro. Todo eso va nublando la alegría, es normal. Sin embargo, si se quiere seguir adelante con la relación hay que recordar los bellos momentos, hay que tener la disposición a cuidarla y reencantarla cada cierto tiempo.

jueves, 21 de abril de 2011

La importancia de pensar

Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá esa sea la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen. Henry Ford (1863-1947) Industrial estadounidense

Entenderemos pensar como el pensamiento formal del que habla Piaget, o sea como un pensamiento que produce conclusiones a partir de cosas abstractas, creando un universo de posibilidades que no tienen relación con la experiencia. Se supone que se desarrolla en la adolescencia alrededor de los 12 años. Sin embargo, creo que en algunas personas no se desarrolla nunca o no se profundiza lo suficiente, o quizás lo ocupan de una manera demasiado superficial y técnica…

Quien piensa tiene un ideal, quien piensa tiene un sentido trascendente en la vida, quien piensa tiene conciencia de lo que realmente ocurre a su alrededor, comprende de una mejor manera la realidad, cuestiona y profundiza en un mar de ideas. Puede ser que para algunos muchas veces no se logre nada concreto al pensar, pero no por eso es algo inútil y poco práctico para la rutina en la que vivimos.

El reflexionar es muy importante, nos permite un desarrollo intelectual y espiritual. Además quien piensa luego puede reaccionar. Ahora claramente no ganamos dinero pensando, pero al menos dejamos de actuar como unas marionetas de la sociedad, movidos por la masa, haciendo solo lo que debemos hacer porque así se supone que sea… Al reflexionar de lo que realmente importa tendremos intereses más trascendentes, una visión distinta de la vida. No digo que debemos abstraernos completamente de la vida moderna porque quizás sería imposible, pero al menos compatibilizar la prioridad del progreso económico, de lo práctico… con una mirada más humana, más espiritual que va más allá de lo concreto.

No puedo creer que haya personas que piensen que la vida es solo estudiar, trabajar, ser “alguien”, es decir, ser exitoso, ganar dinero, casarse porque se debe tener familia y punto. Lo encuentro tan vacio… y tan estúpido…

Alguien una vez me dijo que pensar es solo un lujo de quien tiene tiempo y por ende es algo de “elite”, porque quien es pobre y tiene que enfrentarse día a día con la realidad práctica, no tiene tiempo para estar filosofando. Puede ser que sea así porque tampoco tienen la educación para desarrollar un pensamiento crítico. Pero quizás si todos los que son de “elite”, que al final son los que controlan la sociedad pensaran de un modo distinto, todo cambiaría, toda la sociedad en su conjunto, formando a miles de mejores personas y con capacidad de reflexión.

Periodismo

El periodista tiene un importante rol en la sociedad y un compromiso con esta, ya que tiene la capacidad de denunciar problemas sociales, a través de una gran plataforma como los son los medios de comunicación. Estos a su vez pueden contribuir en la implementación de políticas públicas, lo que no es algo menor. Pues contribuyen al bienestar de toda una población. Sin embargo, para ello se debe tener un ideal, una conciencia social y una capacidad intelectual desarrollada, capaz de reflexionar sobre la realidad e interpretar hechos.

En la actualidad muchos periodistas olvidan que los temas no son solo un tema, sino la realidad de miles de personas… también olvidan o desconocen que lo aspectos de entretención u ocio, junto con los temas de tendencias influyen de manera importante en el bienestar de las personas, porque la gente no es un máquina sin espíritu que solo requiere información. ¿Por qué digo esto? Porque a veces se ningunean entre los mismos periodistas, algunos creyéndose intelectuales y mejores por abordar temas de denuncia social o política, pero que en realidad no les interesa nada de lo humano. Por ejemplo, hace poco hubo una charla de dos periodistas del programa Esto no tiene nombre en mi universidad. En un momento hablaron de los temas que no salían al aire por X razón, una compañera le preguntó algo así como ¿qué pasa con tu labor social cuando te das cuenta de esa realidad y ves que no se puede denunciar para así cambiarla? El tipo respondió: “es que yo soy bien frio, igual una lata porque se invirtió tiempo” Esa es la digna respuesta de un comunicador social… y así como él hay muchos.